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Como profesor de ciclos formativos, en mis clases aprovechaba la reflexión al principio de la jornada escolar con temáticas muy diferentes, mis preferidas estaban relacionadas con temas que les pudieran servir a los alumnos en un futuro profesional:
1.- Actitud emprendedora
Aunque la palabra emprender esté ahora de moda, no es nueva. La actitud emprendedora siempre ha existido… por eso la humanidad ha evolucionado a lo largo de la historia.
a) Trascender es visualizar (imaginar) una idea o cosa, esperando que en un futuro se haga realidad. Los arquitectos se imaginan o visualizan un edificio, hacen un croquis, luego un plano y al final se construye el edificio.
Es no contentarse con lo que se sabe, con lo que se ve, con lo que se conoce. Expresa la voluntad de saber más cosas, de adquirir más conocimientos, de rebasar todos los posibles límites.
b) Emprender, es pasar de lo intangible a lo tangible.
El ser humano emprende cada día. Cada uno en su parcela personal. Es importante fomentar esta habilidad y adaptarla a los nuevos tiempos. Porque es más necesaria que nunca.
Sin darnos cuenta, debemos emprender muchos caminos a lo largo de nuestra vida. El camino a escuela, el de nuestro futuro profesional, formar una familia o afrontar nuestros retos personales.
Nuestros alumnos también afrontarán su propio camino en la vida y tendrán que emprender.
Emprender no es sinónimo de crear una empresa. Emprender es una actitud que nos lleva a las personas a convertir las ideas en realidad (también es trascender), a adoptar una actitud proactiva ante los retos que nos surgen día a día, para buscar soluciones y para alcanzar nuevas metas.
La habilidad emprendedora se ha demostrado necesaria. Por ello, cuando el Parlamento Europeo definió las competencias clave en Educación en 2006, introdujo la competencia emprendedora. El Parlamento Europeo define la competencia emprendedora «como la habilidad de la persona para transformar las ideas en actos. Es una habilidad que está relacionada con la creatividad, la innovación y asumir los riesgos, así como con la capacidad de planificar y gestionar proyectos para alcanzar objetivos».
2.- Creatividad
En un entorno cambiante como el actual, no sirve repetir modelos. El proceso de cambio constante nos obliga a plantearnos las organizaciones de otra manera. La única cosa que sabemos del futuro es que será diferente. Por lo tanto, el futuro de las personas, organizaciones, instituciones y países del mundo de hoy necesitará una dosis alta de capacidad de adaptación: desaprender y reaprender.
Después de una etapa en la que educación y formación se han basado en transmitir conceptos, datos, información… sin preocuparse por conocer lo que las personas piensan, preguntando en muy pocas ocasiones a quién está delante y premiando lo que responde con exactitud a lo que el profesor pregunta, ha llegado el momento de cambiar el enfoque. Por eso hay que estimular la creatividad. Ken Robinson, experto mundial en el desarrollo del potencial humano, afirma que en educación la creatividad es tan importante como la alfabetización. Señala que existe el mito de creer que las personas son creativas o no lo son. Pero la realidad es que la creatividad se puede estimular y desarrollar.
3. Estimular la creatividad…
Consiste en abrir la mente, en buscar nuevos enfoques para ver las cosas desde nuevos puntos de vista y desde diferentes perspectivas (de nuevo la trascendencia). Se puede estimular la creatividad a través de diversas técnicas y es algo que resulta necesario para la innovación.
Es básico descubrir nuevas ideas. Mirar con más intensidad, plantearse el porqué de muchas cosas e imaginarse más allá (Trascender). Esto nos conducirá a la posibilidad de innovar.
Porque nos encontramos en un momento en que las personas deben adquirir nuevas competencias para poder desarrollarse con éxito en nuestra sociedad, y sin duda la creatividad y la innovación forman parte de estas capacidades necesarias.
La consecuencia de todo esto es que, si ha cambiado el mundo donde vivimos y tenemos que instalarnos en el cambio, hay que aprender de otra manera. Para poder ser creativos e innovar hay que aprender, desaprender y reaprender… siempre, por eso necesitamos saber trabajar, primero con la imaginación, que sería la trascendencia personal (de forma no tangible), el siguiente paso sería utilizar la ayuda de las máquinas con sus sistemas informáticos (impresora 3D…) para ayudarnos a poder ver nuestro trabajo de manera tangible.
Aprender no sirve para pasar un examen, sino para resolver problemas y retos que puedan ser útiles para la vida diaria de la sociedad.
4.- La importancia de la trascendencia en la era de la tecnología y la inmediatez
Nuestra sociedad actual está sumergida en un mundo digitalizado y frenético, donde la tecnología y la inmediatez son aspectos fundamentales en nuestras vidas. Sin embargo, en medio de este trasiego digital, es importante recordar la importancia de la trascendencia, de conectarnos con aquello un poco más profundo y duradero.
En medio del mundo digital y la obsesión por la inmediatez es esencial recordar la importancia de la trascendencia. Necesitamos ir más allá de lo superficial y buscar conexiones más profundas y significativas a nuestras vidas. La trascendencia nos ofrece una perspectiva más amplia y duradera, y nos ayuda a encontrar sentido y propósito en medio del caos del mundo moderno. Incorporar prácticas como la desconexión digital, la espiritualidad, la lectura y la construcción de relaciones profundas nos ayuda a recuperar esta trascendencia, a vivir una vida más significativa y satisfactoria.
La tecnología y la inmediatez han contribuido a una cultura de superficialidad y falta de significado. Nada más deslizar el dedo en nuestra pantalla, podemos consumir grandes cantidades de información, pero ¿cuánta de esta información realmente se queda con nosotros? ¿Cuánta la absorbemos y la comprendemos de verdad?
Además, a nuestra obsesión por la inmediatez, a menudo buscamos gratificaciones instantáneas en lugar de experiencias duraderas. Queremos respuestas rápidas, resultados instantáneos y entretenimiento inmediato. Esto nos lleva a una búsqueda constante de novedad y nos impide sumergirnos en algo más profundo y significativo.
Por eso es importante educar y entrenar el talento espiritual, existencial, personal o trascendente. Durante siglos se ha educado para formar adultos obedientes y sumisos. Sin embargo, en nuestro mundo valoramos la independencia y la libertad. Pues para conseguir esta independencia, necesitaremos desarrollar nuestro espíritu personal o trascendente. «Porque la vida, un 10% es lo que pasa y un 90% como reaccionamos ante lo que pasa…».
Finalmente, «la idea de trascendencia evoca, la idea de un movimiento infinito, un anhelo que nos hace ir hacia una realidad mayor. Este deseo se expresa en la voluntad de ser más, de amar más, de realizarse más plenamente, de no detenerse en ninguna meta, ni frontera en concreto. Este anhelo, en sí mismo, no prueba ni demuestra la existencia de un más allá. Es razonable creer en una trascendencia plena dotada de sentido y donde el ser humano pueda coronar definitivamente este anhelo. Este es, al fin y al cabo, el núcleo último de la filosofía cristiana de todos los tiempos”.Francesc Torralba Roselló. Universidad Ramon Llull. Barcelona
De ahí que tenemos que ir más allá porque, como decía Viktor Frankl, la necesidad básica de la persona es encontrar el sentido de la vida, y eso, sin educar en la trascendencia, se hace muy difícil.
A la luz de lo dicho parece muy difícil encontrar una concepción común de trascendencia válida para todos los casos, más allá de la visión general, de la trascendencia como un «ir más allá de un cierto límite». Por ello, tal y como señala el pensador catalán Josep Ferrater Mora, «parece que lo más prudente es que cada vez que se utilice la palabra trascendencia o el verbo trascender se especifique qué es lo que se trasciende, qué tipo de límites son los que se supone que se traspasan y qué relación tiene lo supuestamente trascendente con lo que es inmanente».
Com a professor de cicles formatius, a les meves classes aprofitava la reflexió al principi de la jornada escolar amb temàtiques molt diferents, les meves preferides estaven relacionades amb temes que els poguessin servir als alumnes en un futur professional:
1.- Actitud emprenedora
Tot i que la paraula emprendre estigui ara de moda, no és nova. L’actitud emprenedora sempre ha existit… per això la humanitat ha evolucionat al llarg de la història.
a) Transcendir és visualitzar (imaginar) una idea o cosa, esperant que en un futur es faci realitat. Els arquitectes s’imaginen o visualitzen un edifici, fan un croquis, després un pla i al final es construeix l’edifici.
És no acontentar-se amb allò que se sap, amb allò que es veu, amb allò que es coneix. Expressa la voluntat de saber més coses, d’adquirir més coneixements, de depassar de tots els possibles límits.
b) Emprendre, és passar del que és intangible al tangible.
L’ésser humà emprèn cada dia. Cadascú a la seva parcel·la personal. És important fomentar aquesta habilitat i adaptar-la als nous temps. Perquè és més necessària que mai.
Sense adonar-nos-en, hem d’emprendre molts camins al llarg de la nostra vida. El camí a escola, el del nostre futur professional, formar una família o afrontar els nostres reptes personals.
Els nostres alumnes també afrontaran el seu propi camí a la vida i hauran d’emprendre.
Emprendre no és sinònim de crear una empresa. Emprendre és una actitud que ens porta a les persones a convertir les idees en realitat (transcendir), a adoptar una actitud proactiva davant dels reptes que ens sorgeixen dia a dia, per cercar solucions i per assolir noves metes.
L’habilitat emprenedora s’ha demostrat necessària. Per això, quan el Parlament Europeu va definir les competències clau en Educació el 2006, va introduir la competència emprenedora. El Parlament Europeu defineix la competència emprenedora «com l’habilitat de la persona per transformar les idees en actes. És una habilitat que està relacionada amb la creativitat, la innovació i assumir els riscos, així com amb la capacitat de planificar i gestionar projectes per assolir objectius».
2.- Creativitat
En un entorn canviant com l’actual, no serveix de repetir models. El procés de canvi constant ens obliga a plantejar-nos les organitzacions altrament. L’única cosa que sabem del futur és que serà diferent. Per tant, el futur de les persones, organitzacions, institucions i països del món d’avui necessitarà una dosi alta de capacitat d’adaptació: desaprendre i reaprendre.
Després d’una etapa en què educació i formació s’han basat a transmetre conceptes, dades, informació… sense preocupar-se per conèixer allò que les persones pensen, preguntant en molt poques ocasions a qui està davant i premiant el que respon amb exactitud a allò que el professor pregunta, ha arribat el moment de canviar l’enfocament. Per això cal estimular la creativitat. Ken Robinson, expert mundial en el desenvolupament del potencial humà, afirma que en educació la creativitat és tan important com l’alfabetització. Assenyala que hi ha el mite de creure que les persones són creatives o no ho són. Però la realitat és que la creativitat es pot estimular i desenvolupar.
3.- Estimular la creativitat…
Consisteix a obrir la ment, a buscar nous enfocaments per veure les coses des de nous punts de vista i des de diferents perspectives (altra volta la transcendència). Es pot estimular la creativitat a través de diverses tècniques i és una cosa que resulta necessària per a la innovació.
És bàsic descobrir noves idees. Mirar amb més intensitat, plantejar-se el perquè de moltes coses i imaginar-se més enllà (Transcendir). Això ens conduirà a la possibilitat d´innovar.
Perquè ens trobem en un moment en què les persones han d’adquirir noves competències per poder desenvolupar-se amb èxit a la nostra societat, i sens dubte la creativitat i la innovació formen part d’aquestes capacitats necessàries.
La conseqüència de tot això és que, si ha canviat el món on vivim i hem d’instal·lar-nos en el canvi, cal aprendre d’una altra manera. Per poder ser creatius i innovar cal aprendre, desaprendre i reaprendre… sempre, per això necessitem saber treballar, primer amb la imaginació, que seria la transcendència personal (de forma no tangible), el següent pas seria utilitzar l’ajuda de les màquines amb els seus sistemes informàtics (impressora 3D…) per ajudar-nos a poder veure la nostra feina de manera tangible.
Aprendre no serveix per passar un examen, sinó per resoldre problemes i reptes que puguin ser útils per a la vida diària de la societat.
4.- La importància de la transcendència a l’era de la tecnologia i la immediatesa
La nostra societat actual està submergida en un món digitalitzat i frenètic, on la tecnologia i la immediatesa són aspectes fonamentals a les nostres vides. No obstant això, enmig d’aquest tràfec digital, és important recordar la importància de la transcendència, de connectar-nos amb allò una mica més profund i durador.
Enmig del món digital i l’obsessió per la immediatesa és essencial recordar la importància de la transcendència. Necessitem anar més enllà del superficial i buscar connexions més profundes i significatives a les nostres vides. La transcendència ens ofereix una perspectiva més àmplia i duradora, i ens ajuda a trobar sentit i propòsit al mig del caos del món modern. Incorporar pràctiques com ara la desconnexió digital, l’espiritualitat, la lectura i la construcció de relacions profundes ens ajuda a recuperar aquesta transcendència, a viure una vida més significativa i satisfactòria.
La tecnologia i la immediatesa han contribuït a una cultura de superficialitat i manca de significat. Només lliscar el dit a la nostra pantalla, podem consumir grans quantitats d’informació, però quant d’aquesta informació realment es queda amb nosaltres? Quant l’absorvem i la comprenem de debò?
A més, a la nostra obsessió per la immediatesa, sovint busquem gratificacions instantànies en lloc d’experiències duradores. Volem respostes ràpides, resultats instantanis i entreteniment immediat. Això ens porta a una recerca constant de novetat i ens impedeix submergir-nos en una cosa més profunda i significativa.
Per això és important educar i entrenar el talent espiritual, existencial, personal o transcendent. Durant segles s’ha educat per formar adults obedients i submisos. No obstant això, al nostre món valorem la independència i la llibertat. Doncs per aconseguir aquesta independència, necessitarem desenvolupar el nostre esperit personal o transcendent. “Perquè la vida, un 10% és el que en passa i un 90% com hi reaccionem davant el que passa…”.
Finalment, «La idea de transcendència evoca, la idea d’un moviment infinit, un anhel que ens fa anar cap a una realitat més gran. Aquest desig s’expressa en la voluntat de ser més, d’estimar més, de realitzar-se més plenament, de no aturar-se en cap meta, ni frontera en concret. Aquest anhel, en si mateix, no prova ni demostra l’existència d’un més enllà. És raonable creure en una transcendència plena dotada de sentit i on l’ésser humà pugui coronar definitivament aquest anhel. Aquest és, al capdavall, el nucli últim de la filosofia cristiana de tots els temps”. Francesc Torralba Roselló. Universitat Ramon Llull. Barcelona
D’aquí que hem d’anar més enllà perquè, com deia Viktor Frankl, la necessitat bàsica de la persona és trobar el sentit de la vida, i això, sense educar en la transcendència, es fa molt difícil.
A la llum del que s’ha dit sembla molt difícil trobar una concepció comuna de transcendència vàlida per a tots els casos, més enllà de la visió general, de la transcendència com un “anar més enllà d’un cert límit”. Per això, tal com assenyala el pensador català Josep Ferrater Mora, “sembla que el més prudent és que cada vegada que es faci servir la paraula transcendència o el verb transcendir s’especifiqui què és el que es transcendeix, quina mena de límits són els que se suposa que es traspassen i quina relació té allò suposadament transcendent amb el que és immanent”.
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