Imágenes del Santuario de Jasna Góra. Pinturas de: Jerzy Duda Gracz. Arreglos Jaume Mascaró.

VIA CRUCIS

I ESTACIÓN – CRISTO CONDENADO A MUERTE

¿Quién lo condena en nuestros días?.

Las mayorías ocupan el lugar de Dios, una mayoría comprada fácilmente con promesas que nunca cumplen, engañando al Pueblo y embaucando a la justicia.
Muchos se lavan las manos y manipulan a la gente transmitiendo falsas ideologías tomando decisiones sobre lo bueno y lo malo.

(Dios no existe. Los niños no nacidos, los ancianos, los discapacitados… no tienen valor).

II ESTACIÓN – CRISTO ABRAZA LA CRUZ

Creados a imagen y semejanza de Dios, por el Bautismo somos hijos suyos, pero el pecado y lo malo que hago me debilita y hace tomar decisiones erróneas que Cristo tomando la cruz y sufriendo el peso de mis maldades me devuelve la vida de Hijo de Dios, la semejanza divina.
¿A quién estoy pidiendo yo luz y fuerza?.

III ESTACIÓN – CRISTO CAE POR PRIMERA VEZ BAJO EL PESO DE LA CRUZ (clicar para bajar la presentación entera. libreoffice – 1.7 mb)

¿Por qué cae Jesús, sufre soledad, abandono y humillación?.
Cristo no acaba con este mundo de perversidad, ama al hombre, a cada uno, sea bueno o malo, a los injustos, a los corruptos…

Sobrelleva nuestras maldades para darnos vida y la felicidad eterna. Por amor sufre nuestra maldad, mi maldad…

¿Comprendo su dolor?.

IV ESTACIÓN- CRISTO SE ENCUENTRA CON SU MADRE

¿Dónde la encuentra?. En cada santuario mariano existente en el mundo. Allí nos atrae y espera para conducirnos a Él.

En esa joven madre con el hijo recién nacido, a las que sufren a causa de sus hijos, en las jóvenes llamadas a ser futuras madres, en cada mujer que da vida a un ser humano participando en el Misterio divino.
V ESTACIÓN – EL CIRINEO AYUDA A CRISTO A LLEVAR LA CRUZ

¿Soy yo un Cirineo?.
Él nos ayuda mostrándonos el camino del bien y la verdad.
En la enfermedad, en nuestras equivocaciones…
Nos enseña que la fuente de la felicidad está en el amor.
Cristo también me pide a mí que le ayude. ¿Deberá seguir esperando más tiempo?.

VI ESTACIÓN – VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE CRISTO

¿Quién es la Verónica en nuestros días?.
Todo aquel que gasta su vida ayudando al otro…, cada uno de nosotros cuando compartimos un plato de comida con el necesitado.
Ved el rostro de Cristo en esas sábanas de la compasión, tendidas para mitigar el sufrimiento.

VII ESTACIÓN – CRISTO CAE A TIERRA POR SEGUNDA VEZ

Todo lo mundano nos parece importante.
Sólo pensamos en nosotros mismos y nuestras cosas.
Cristo vivo sigue su camino en soledad.
¿Cuántas veces pasamos a su lado sin reconocerle y solidarizarnos con él?.

VIII ESTACIÓN – CRISTO CONSUELA A UNAS MUJERES

Todos buscamos consuelo, grandes y chicos, todos buscamos comprensión y afecto.
Cristo sí puede consolarnos pues experimenta el desprecio y va a ser crucificado.
Cristo nos espera como el padre del hijo pródigo.
Dios a través del sacramento de la reconciliación consuela como nadie. (Venid a mí todos los oprimidos que Yo os consolaré).

IX ESTACIÓN- CRISTO CAE A TIERRA POR TERCERA VEZ

¿Qué cosas le causan, en nuestros días, tanto sufrimiento?
La inmensidad de abortos provocados; niños forzados a ir a la guerra; prostitución infantil; los de la calle, los sin hogar; los que viven sin amor en hogares destrozados… Este es el sufrimiento que derriba a Cristo al suelo hasta agonizar.
¡Qué sufrimiento tan terrible le causa nuestra actitud despiadada!.

X ESTACIÓN – CRISTO DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

En un ambiente de fiesta, ¿cuántas veces olvidamos que Él está desnudo de todo?.
Que comparte su vida con la familia, con cada uno de nosotros… y no sólo una vez al año…. Cada día, cada instante está presente en nuestra vida.

XI ESTACIÓN – CRISTO ES CRUCIFICADO

Mira su cara… sus ojos… ¡Cuánta humanidad… cuánta ternura…!

Nos está diciendo: “Con mi sufrimiento y muerte atroz quiero darte Vida feliz y para siempre!”.
El sufrimiento y muerte de Jesús, salva al mundo. El nuestro también… si lo unimos al de Cristo.

XII ESTACIÓN – CRISTO MUERE EN LA CRUZ

Ahí estamos nosotros también con nuestra propia Cruz.
El cristiano nunca sufre en soledad, aunque parezca que nadie le entiende. Cristo sabe lo que te oprime cada día y acompaña a cada uno con su cruz.
Nadie sufre en soledad. Con María, corredentora, todos somos solidarios.

XIII ESTACIÓN – EL CUERPO DE CRISTO EN BRAZOS DE SU MADRE

La Virgen, abrazando el cuerpo de Cristo muerto y nos dice: ¡Mirad lo que habéis hecho con Él!. Cristo quiere formar con todos los países una familia, la familia de los hijos de Dios.Todos unidos bajo el signo salvífico de su cruz.

XIV ESTACIÓN – CRISTO DEPOSITADO EN EL SEPULCRO

Sepultado bajo miles de ideologías destructoras (racismos, imperialismos, comunismos, liberalismos,y tantos “ismos” que avasallan la dignidad humana).
Todo lo que lucha contra Dios destruye al mismo tiempo la humanidad.
A Dios no se le puede vencer. Él tiene la última palabra sobre el hombre y la historia. Su Palabra encarnada en Cristo, quien es el CAMINO, la VERDAD y la VIDA.

XV ESTACIÓN – RESURRECCIÓN DE CRISTO

¡Alleluya!. Jesús está vivo, pero su Calvario no termina.
En su Resurrección se cumple la idea de la Divinidad. Jesús emerge de nosotros, mientras nosotros entramos en Él.

XVI ESTACIÓN – TOMÁS

No queremos conocer a Jesús a través de la fe. Nos acercamos a Él por medio del intelecto, edificando así una segunda Torre de Babel.
Creemos, como Tomás, exclusivamente en aquello que es tangible, concreto y demostrado experimentalmente. No creemos sin haber visto.
En caso de enfermedad, dificultad o muerte creemos en Jesús. Sólo en el momento del fin del mundo creeremos en Cristo y le reconoceremos sin tocar sus heridas.

XVII ESTACIÓN – CRISTO INSTITUYE LA IGLESIA

Cristo da instrucciones a Pedro instituyendo su Iglesia por los siglos venideros.
“Así está escrito: el Mesías padecerá y al tercer día resucitará; en su nombre se anunciará a todas las naciones la conversión a Dios por la remisión de los pecados ”. (Lc 24, 46-47)

XVIII ESTACIÓN – ASCENSIÓN A LOS CIELOS

Jesús termina su camino terrenal y mediante su ascensión a los cielos se convierte en el Cristo Apolíneo-Sol. Centro del Cielo y Cielo Humano.

“Mirad, Yo os enviaré lo prometido por mi Padre. Permaneced pues en la ciudad, hasta que seáis revestidos de la fortaleza de lo alto.
Y en tanto los bendecía, se apartó de ellos y fue elevándose al cielo”. (Lc 24, 49,51)