PREPARACIÓN para la MEDITACIÓN CRISTIANA
1 El Ambiente:
– Lugar tranquilo… en un rincón de la habitación, en la capilla… en la naturaleza…
– Un icono, una vela… favorecen el recuerdo de que se está en la Presencia de Dios.
2. La postura: Sentado en una silla
– Mejor sentado en la parte delantera
– Espalda recta.
– Estirar la nuca, mirada hacia al frente…

3. Las manos: apoyadas en los muslos con las palmas hacia abajo, o unidas en forma de cestillo (mudra Dhyana) o con las yemas de los dedos unidas (mudra Hakini)


4. Mirada: Ojos cerrados suavemente o semiabiertos.
5. La respiración:
– Tanto la inspiración como la espiración siempre por la nariz. Será lenta y calmada
– Al inspirar notar el aire fresco que se percibe en las fosas nasales
– Al espirar repetir mentalmente una frase o mantra, alargando la salida del aire:
Posibles frases: «Maranatha”, “Señor, eres la Luz”, «Señor, aquí estoy».
6. Concentración y punto de anclaje:
– Situar la atención en la nariz, centrándose en el aire fresco que se percibe.
– Atender a las sensaciones corporales, tensiones musculares y aflojar…
7. Actitud mental:
– Observar los pensamientos pero sin atenderlos, simplemente dejar que pasen.
– Los pensamientos son como hojas que se lleva el agua del río… o como nubes que se van.
8. Actitud cristiana.
– Al inicio realizar un gesto religioso: señal de la cruz y una breve oración.
– Durante la meditación no se piensa ni se ora; la presencia ya es oración.
– Al finalizar, inclinarse hacia delante con las manos unidas en el pecho.
– Realizar una oración compasiva: traer a la mente alguna situación o persona que necesita ayuda.
9. Establecer una pequeña rutina:
– Meditar diariamente, mejor momento por la mañana. Empezar con 5 minutos y subir hasta 30.
– Conviene establecer una cuenta atrás con el tiempo, y llevar una anotación del tiempo que se medita cada día.
PASOS PRÁCTICOS PARA LA MEDITACIÓN CRISTIANA
1. PÓRTICO DE ENTRADA
– Señal de la cruz
– Breve oración reflexiva:
Aquí estoy, Señor,
con mi pequeña presencia
ante tu Gran Presencia.
Tú eres la Luz:
Iluminas mis días,
das sentido a mi vida
y disipas mis sombras.
Tú eres la Paz:
serenas mi espíritu,
calmas mis fatigas
y alivias mis tristezas.
Tú eres el Amor:
me conectas con todas las criaturas.
Tú eres el silencio:
armonizas toda mi existencia.
Señor: Tú eres. Yo soy.
Aquí estoy.
2. SABERSE EN LA PRESESENCIA DE DIOS. Respiración
– Activar la cuenta atrás para medir el tiempo.
– Mantra o frase repetitiva: «Maranatha”, “Señor, eres la Luz”, «Señor, aquí estoy».
3. PÓRTICO DE SALIDA.
– Momento compasivo: Cruzar las manos el pecho, bajar la cabeza.
– Evocar el sufrimiento de personas que necesitan ayuda.
– Señal de la cruz.
Temporizador
Seleccione el tiempo para meditar, al final sonará un gong
O introduzca los minutos manualmente:
A continuación, si lo prefiere, puede escuchar la oración inicial que antes le hemos presentado.
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