“El arte de la meditación desde una cepa cristiana”, Pablo d’Ors.

Conferencia de Pablo d’Ors en la Universitat Ramon Llull de Barcelona. Colgada en youtube gracias al Institut Gestalt. Duración 50 minutos. El audio es de calidad, también la imagen.

Destaco las siguientes afirmaciones:

1.- ¿Por qué meditar?

1.1.- Para conocerse a sí mismo.
El silencio y la quietud es la manera más inmediata y radical de ir hacia uno mismo.
La meditación es un espejo de lo que eres. Y no nos gusta meditar porque no nos gusta lo que vemos de nosotros mismos… Y por eso hay que perseverar. 

1.2.- Para amarse a uno mismo: Solamente si nos conocemos podemos amarnos. Meditar es entrenarse para dar y recibir.

1.3.- Para amar a los demás: Solamente si te amas a ti mismo, podrás amar a los demás. Porque nadie da de lo que no tiene. La meditación es una escuela de sanación. Meditar es mirar nuestra sombras.

1.4.- Para saber de qué va la vida, para vivir. Meditar te hace consciente. Te hace estar despierto a lo que hay. 

1.5.- Para intuir el misterio del Ser (Dios). No todo lo resuelve la razón. Para estar abiertos a lo espiritual.

2.- ¿Cómo meditar?

Se trata de aprovechar los caminos tradicionales, de diferentes sabidurías, que ya han hecho “autovías”, en vez de ir campo a través. Los Padres y Madres del desierto son una “autovía” en nuestra tradición cristiana.

Este camino del “desierto” tiene tres anclajes: espiritual, corporal y verbal. La palabra y el cuerpo son la forma con la que accedemos al centro.

2.1.- El anclaje espiritual es la respiración. Y esto nos une a todas las tradiciones espirituales de todos los tiempos. Respirar es estar en la percepción, no en la reflexión.

2.2.- El anclaje del cuerpo. El corazón. La unión de las manos cerca del corazón representa la unión, escucha el latir de tu corazón en las palmas de las manos.

2.3.- El anclaje de la palabra, el mantra. 36 minutos. Instrumento para limpiar la mente. El mantra es como una escoba para limpiar de otras palabras la mente. San Juan de la Cruz dice que “la recitación atenta y amorosa de una palabra nos transforma”. Por ejemplo: Maranatá.

 

3.- ¿Qué pasa cuando meditas? Siguiendo el lenguaje de Santa Teresa de Jesús…

3.1.- Pasa la vía purgativa: nos limpiamos, nos purificamos del ego.  La meditación es silencio del ego, de ese afán de autoafirmarnos en todo, de poseer todo.

3.2.- Pasa la vía de la iluminación, la gracia. Al purificarnos somos capaces de descubrir, ver el color de la realidad. El mundo es hermoso, no horroroso. Hay maldad, pero hay muchísima más luz que oscuridad. Meditar es cambiar el foco de observación. 

3.3.- Pasa la vía de la unidad. Entonces, al ver, descubres la unidad de todos y en todo. Restañamos la división.

Basta para ello con meditar 25 minutos cada día. Cerramos los ojos al meditar para al abrirlos no dejar de ver la belleza de este mundo. 

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